19/DIC./2019

Ana María Martín: «Mi vida es muy sencilla y no daría para escribir una novela»

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Ana María Martín Ortega_ Estudiante de Arquitectura y autora de la última obra del Aula de Teatro





Desde los 15 años escribe novelas pero hace un año decidió escribir una obra de teatro para ayudar a los más desfavorecidos. Así nació ‘El espíritu del acebo’, la comedia familiar que ha representado este año el Aula de Teatro de la UPCT, en la que Ana María Martín Ortega (Guadalajara, 1994) forma parte desde hace tres años. Está terminando Arquitectura, una carrera que eligió por su proyección profesional y porque “se me da bien el dibujo y las matemáticas y era una lástima no aprovecharlo”.


¿Cuál es la recompensa de escribir una obra de teatro con fines solidarios?
El día de la actuación, cuando todo el mundo lleva alimentos y juguetes para ayudar a las personas de nuestro entorno. Y, también el momento de compartir al finalizar la representación. Una compañera del Aula de Teatro llevó croquetas para comerlas después de la obra. Fue un momento muy especial.

¿Son solidarios los jóvenes?
Creo que pasamos etapas. Hay de todo.

Además de escribir ¿a qué dedica el tiempo de ocio?
Dibujar me gusta mucho. En general dedico mi ocio a cosas tranquilas como ver alguna película o pasar el tiempo en Internet.


¿Qué libro está leyendo?
Ahora no estoy leyendo nada, pero el último libro que he leído ha sido “Los muertos no pagan IVA”, una comedia de Sergio Morán.

¿Un lugar ideal?
El pueblo de mis abuelos, Semillas. Es muy pequeño y tranquilo. Tiene censados menos de 50 habitantes. Me encanta. Está perdido en la montaña. Vas, juegas, desconectas de lo que es la vida en la ciudad. Voy allí desde pequeña.

¿Mar o montaña?
Montaña, sin duda.

¿Qué le está enseñando la Universidad?
Muchísimas cosas. Ha cambiado la forma en la que me tomaba las cosas y mi forma de estudiar. Sobre todo te enseña a buscarte la vida de forma más independiente.

¿Algo que le haya enseñado ya la vida?
Que a pesar de que seas independiente está bien tener a gente que te apoye en los momentos malos. Y también estar tú presente cuando te necesiten los demás.

Vino a Cartagena para estudiar un curso y se quedó ¿por qué?
La ciudad y las personas son acogedoras. Una vez me acostumbré e hice amigos ya no quería volver a mi casa.

¿Cuál es su meta profesional? ¿A qué le gustaría dedicarse?
Tener un trabajo tranquilo que me permita tener tiempo libre. Si el trabajo está relacionado con la Arquitectura mucho mejor, pero con los tiempos que corren nunca se sabe.

¿Su canción favorita?
No tengo ninguna favorita, pero suelo escuchar música clásica y electro-swing.

¿Se identifica con los post-millennials?
Los problemas de los millennials son los que me toca sufrir, así que en eso todos nos identificamos. La ansiedad y el estrés es algo muy común en gente de mi edad.

¿Lo mejor de su generación?
Creo que aún es pronto para decidirlo. Las personas de mi edad aún nos estamos formando y tenemos poca experiencia, pero creo que con el tiempo y con los medios suficientes podremos hacer grandes cosas.

¿Qué añora?
Tener más tiempo libre. Y aunque suene mal, me gustaría dormir más.

¿Estudiar es lo que le resta sueño?
Más bien las entregas de proyectos

¿Una persona a la que admire?
A mi abuelo. Es la clase de persona que nunca se cansa de aprender y me ha dejado una forma valiosa de ver la vida.

¿Alguno de sus profesores se ha convertido en una referencia personal o profesional?
No, pero en general los profesores de Arquitectura de la UPCT son muy cercanos y accesibles. Así que, me estoy quedando con lo mejor de cada uno.

¿Muchos sueños por cumplir?
Que me publiquen algún libro y que guste a quien lo lea.

¿Cuántas novelas ha escrito?
Que estén terminadas y merezcan la pena solo una. Tengo otra la cual estoy dedicando varios años y creo que le falta poco. Luego tengo algunas más que escribí de adolescente, pero ésas, sí las leyese ahora, me darían algo de vergüenza.


¿Qué mensaje intenta transmitir en sus libros?
Depende de lo que esté escribiendo. Cuando escribo teatro me gusta transmitir humor y crear una historia entretenida porque sé que se tiene que llegar a los demás. Al escribir novelas normalmente suelo plasmar frustraciones, es una forma de desahogarme.

¿Plasma parte de su vida en los libros?
No, mi vida es muy sencilla y no daría para una novela. Me gusta más escribir ficción, pero inconscientemente siempre dejas parte de tí en lo que escribes.

¿Alguna pregunta que le gustaría que le hiciese?
No hace falta. Por mí finaliza bien así.




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